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La Natividad de Nuestra Señora
Estamos acostumbrados a contemplar a María envuelta en el esplendor luminoso de sus divinos privilegios. Pero esta grandeza tan sublime no debe ocultar jamás a María, la mujer. Pues si es importante saber que Jesucristo es el Hijo Unigénito de Dios, no lo es menos confesar que es el nuevo Adán (Rm 5,11), nacido de mujer (Ga 4,4). Y es que como dijo San Agustín, "por una mujer, la muerte; por otra mujer, la vida" (Serm 232,2).
Desde tiempos antiguos se viene celebrando el nacimiento de María el día 8 de Septiembre, una fecha que tiene algun simbolismo y que nos llevó a celebrar su Inmaculada Concepción el 8 de Diciembre.
Su nacimiento marca, en cierto sentido, el comienzo de la obra de salvación del hombre, pues proclama la venida de Jesús, de igual manera que la aurora anuncia la llegada del sol. San Andrés de Creta, un Obispo del siglo VIII, celebra el nacimiento de Santa María con otras hermosas palabras: "Hoy, en efecto, ha sido construido el santuario del Creador de todas las cosas, y la creación, de un modo nuevo y más digno, queda dispuesta para hospedar en sí al supremo Hacedor".

Antonio Dorado Soto
Obispo de Málaga