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La visita de la Virgen a Santa Isabel.
Os invito a contemplar a María. Ya ha recibido el encargo de Dios. Ya ha dicho sí. Y ha concebido en su seno, como le anunció el ángel. Y el Verbo de hizo carne. María está llena de Dios. María camina llena de Dios. Llega y saluda a Isabel llena de Dios. Isabel se llenó de Espíritu Santo, y
"la criatura dio un salto en su vientre".
Felicitemos también nosotros a María, y como ella, aprendamos a necesitar a los necesitados, a salir al encuentro de los que no tienen a nadie. Aprendamos a servir, a creer, a confiar en Dios, a amar a todos. Dichosa María, dichosa Isabel, dichoso Juan. Todos dichosos por Jesús, que llega a nuestra "montaña", nuestro "pueblo", nuestra casa, por María y con María.
Al recibir a María, recibamos a Jesús y así recibimos la salvación.
Rosendo Álvarez Gastón
Obispo de Almería
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